Pollo asado al horno

Pollo asado al horno

Ave/ Carnes

El pollo al horno es un plato muy popular en los hogares, ¿Quién no recuerda siendo pequeño esos pollos asados que preparaba tu madre o abuela y que llenaban la casa de olores increíbles?. Te vamos a enseñar a hacer pollo asado con patatas.

Y puede ser una receta sencillísima que también puede disfrutar una persona sola, incluso con pocos conocimientos de cocina.

Pollo asado al horno

Ingredientes

  • 1 pollo entero
  • 4 patatas
  • 2 cebollas
  • 3 dientes de ajo
  • 5 granos de pimienta negra
  • Unas ramas de perejil
  • Sal
  • Medio limón
  • 1 vasito de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer pollo al horno con patatas

En una fuente apta para el horno ponemos un chorreón de aceite de oliva virgen o virgen extra y ponemos por encima rodajas de patatas, que hemos pelado y cortado (de un dedo más o menos de grosor) y la cebolla cortada en rodajas o a cuartos, reservaremos media cebolla. En un mortero machacamos los dientes de ajo, los granos de pimienta, el perejil y un puñadito de sal.

El pollo, lo debemos pedir en la carnicería “limpio para asar”, muchas veces los venden hasta preparados en el supermercado con los muslos y los alones atados para que no se abra al cocinarse. Por si acaso lo repasamos por si tuviera alguna plumilla que eliminamos. Le metemos dentro medio limón y media cebolla cortados a cuartos. Lo ponemos sobre la cama que hemos hecho de patatas y cebolla. Lo untamos con aceite de oliva virgen o virgen extra por completo, le extendemos el aliño que hemos machacado en el mortero y sólo nos queda regar todo con el vino y un chorreón de aceite.

Metemos la bandeja en el horno, precalentado, a 200ºC con calor circular o aire unos 90 minutos, a los 30 minutos le damos la vuelta y lo regamos con el líquido que hay en la fuente, pasados otros 30 minutos volvemos a darle la vuelta, aunque el tiempo va a depender del tamaño del pollo y del horno. Si veis que se os queda seco añadirle algo más de vino y aceite. Podéis completar la guarnición añadiendo unos champiñones que quedan estupendos con la cebolla y la patata.

¿Cómo conseguir una piel crujiente?

Mi truco para conseguir una piel crujiente cuando preparo pollo al horno de las partes más jugosas, como pechugas o alitas de pollo, es echar tan solo sal, pimienta y mi especia favorita, que puede variar entre romero, finas hierbas, tomillo… Luego al horno precalentado a 200ºC y una hora de horno aproximadamente, os aseguro que tan solo así quedan deliciosos y al ser partes que habitualmente tienen más grasa no se secan en absoluto y no necesitas echar ni siquiera aceite por encima.

Ahora bien, si queréis asar un pollo al horno entero, hay varias opciones, como darle un golpe de calor en los últimos minutos, poniendo el horno más fuerte para que la piel se arrebate un poco, evitando que se seque en su interior. De cualquier forma hay que evitar que la piel del pollo entre en contacto con líquidos, incluso con sus propios jugos en la medida de lo posible, porque así evitaremos que la piel se reblandezca. Para ello lo que te aconsejamos es colocar el pollo sobre una rejilla y poner debajo la fuente con las patatas o la guarnición y algo de agua y vino blanco que le aportará humedad sin reblandecer la piel.

Tiempo de horno para el pollo

Lo habitual es precalentar el horno entre 180-200º y mantenerlo a esa temperatura constante durante al menos una hora, aunque todo depende del peso y tamaño del pollo. No obstante hay chefs que utilizan una técnica que consiste en asarlo a 90º durante 90 minutos, luego lo sacamos del horno, lo dejamos reposar durante 45 minutos y finalmente le damos un horneado a máxima temperatura, unos 225ºC, durante unos 10 minutos para que la piel se dore.

Salsas para el pollo al horno

El propio jugo que suelta el pollo es delicioso, especialmente si le hemos introducido un limón o naranja que le darán un sabor muy especial. Sin embargo como os decíamos antes si llenáis el recipiente donde lo asaréis de agua o vino el pollo más que asarse al horno se cocerá. Probad con la técnica que os explicábamos más arriba de ponerlo sobre una rejilla para que suelte los jugos sobre la fuente donde tendréis la guarnición como patatas o verduras, así conseguiréis una deliciosa salsa simplemente con los jugos que suelta el mismo pollo al horno.

¿Con qué acompañar un pollo al horno?

Uno de los acompañamientos preferidos de este plato es sin duda las patatas asadas, que os explicamos en nuestra receta. Pero también personalmente nos gusta mucho acompañarlo de ensaladas.

¡Buen provecho!

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